Debo haber tenido unos once años, viajando a la playa con mi prima la Gabi... ...fue la primera vez que me hice consciente del juego de rebote que hace el locus de control de la violencia psicopática patriarcal, cuando la encarna una víctima. En su boca, lo que se conoce mejor como indefensión aprendida, junto al cúmulo de afecciones que provoca la violencia machista en la mente de una niña, es una herida que no sana, pero se convierte en cuchillo y surgen las respuestas a la